Entrevista a Jordi Pursals

Entrevista a Jordi Pursals

Catalina de Erauso | Entrevista a Jordi Pursals

Jordi Pursals nació en 1956 y viene de una familia de la industria textil nómada. Conoce toda Catalunya en la versión de colonias textiles. Empieza a trabajar en una microempresa familiar que cierra en la época 80’s cuando Inditex empieza sus vuelos y en tiempos en los que 1 kg de hilo de procedencia china valía mucho menos que 1 kg de algodón malagueño sucio. Por casualidad y a la deriva va a parar en un Ayuntamiento para trabajar como policía nocturno. Su gran enigma era quién le daría conocimientos para ser un buen policía. En Cataluña, había escuelas solo para las policías supermegagrandes, en los pueblos, nada de nada. La guardia civil le hizo llegar textos de atestados, denuncias, actas, etc., siempre a escondidas. Como él aprendía, sus colegas aprendían. Llegó la hora en la que en Mollet del Valles se construyó un barracón del tipo de las aulas de muchas escuelas actuales y se impartió un curso que duró tres meses. Jordi ya estaba allí. Pero como que todo eso no era suficiente, con los colegas allí reunidos y dentro la diversidad de Catalunya, contactos, colegas, donde la dinámica era del tipo “Buf, nos hemos encontrado con ese follón, ¿tú como lo resolverías?” Los colegas eran jóvenes estudiantes impulsivos y muy estudiosos de una disciplina que no entendían cómo podía estar en esas malas y pobres condiciones hasta estos momentos. Como en la ciudad donde lo habían empleado en su primera fase no salían plazas para promocionarse, se preparó a fondo y con la ayuda de su compañera que estaba estudiando derecho, discutían juntos conceptos básicos, que para las oposiciones policiales eran muy enriquecedores. Salió una plaza en Palamós y allí se fue. Lo que pasa es que la plaza era de sargento jefe y esto lo dejó perplejo en su intimidad. Era todo nuevo: que fuese una ciudad nueva, que tuviese unos compañeros nuevos, que la zona fuese de Costa Brava y además tuviera que ser jefe de 25 agentes. El equipo político era de coalición de CIU y PP, donde el concejal de la policía era del PP. Todos fueron creciendo, los policías, el ayuntamiento, las relaciones con los ciudadanos y, poco a poco, la forma de analizar y resolver los problemas se consolidaba. Cada mes había una reunión en la provincia de Girona, donde los jefes de policía exponían sus problemas, sus dudas, las necesidades de avances en técnicas y cursos de los que podía beneficiarse la policía local de su municipio y entre todos intentábamos resolverlo. De forma colegial iban unos cuantos a entrevistarse con el delegado de la Generalitat en Girona y se solía arreglar el tema, mientras los Mossos de Esquadra iban creciendo y ampliando fronteras. El primer despliegue de Mossos de Esquadra fuera de Barcelona fue de vigilancias de puertos de Catalunya, Palamós el primero. Pasan los años, casi diez, y surge una vacante en Lloret de Mar de Jefe de Policía. Se le presenta una posible opción de Inspector en Lloret de Mar, porque en ese tiempo ya era subinspector. El lugar era una de las ciudades punteras del turismo en Catalunya, más de 15% del total. Los turistas eran mayoritariamente extranjeros y jóvenes, muy jóvenes. Todo ello conllevaba no pocos problemas y formas de actuar que se avistaban inciertas y difíciles, pero se tenía que probar. Y se probó hasta el 19 de marzo del 2002, la última semana del Rallye Catalunya Costa Brava que se hizo en Lloret de Mar. Ese día, un aneurisma cerebral, dejó a Jordi fuera de circulación del mundo policial y, a partir de ahí, ha estado entregado a curararse de sus afasias, recuperar movilidad e intentando poder subsistir para poder ver nacer a su hijo, que en aquellos momentos estaba dentro de su madre de 4 meses de embarazo.

  1. ¿Cómo entiende usted la labor que debe realizar un policía municipal? ¿A quién sirve el policía municipal? ¿Qué principios debe seguir siempre su actuación?

Según a la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la labor policial es una de las más cercanas al ciudadano. Como todos los otros policías, tenemos que ser los garantes de que todo el mundo respete los deberes y derechos humanos. Tenemos que alertar de, intervenir y abortar actuaciones cuando estemos seguros de estar frente un acto ilegal. Debemos poner en conocimiento de la autoridad judicial estos hechos, para que sea ella, conocedora de los recovecos de la ley la que tome las decisiones oportunas. Las personas son libres -lo dice la Constitución- y solo se pueden abortar actuaciones de este derecho en un ejercicio de Autoridad pero con indicios solventes del ilícito penal y SIEMPRE con tres principios de actuación, que son: 1) idoneidad, 2) igualdad y 3) proporcionalidad. No se debe dar ninguna excepción. El implicado tiene que saber de qué se le acusa para dejarlo sin libertad y siempre se hará en presencia de un abogado. En caso de no tener representación jurídica particular, se le nombrara uno de oficio (Colegio de Abogados) para que todo transcurra dentro de una legalidad absoluta, no al libre albedrío del agente. Y todo ello es, francamente, difícil. Uno, con muchas intervenciones a la espalda, va aprendiendo, pero hay que ser sumamente escrupuloso. El mundo local, básicamente se rige por las leyes municipales, ordenanzas y el sentido de buenas relaciones de convivencia vecinal, que, a veces tampoco es fácil.

  1. ¿Desobedecería órdenes si lo que le mandan hacer va en contra de sus convicciones éticas?

Valdría valorar las consecuencias de mi desobediencia, pero lo que sí haría es manifestar mi no convicción de que ese acto esté fuera de la legalidad. Por supuesto, si se tratara de una detención con uso de fuerza o una caso de cierta envergadura, yo podría pedir un “Habeas Corpus” para que la autoridad judicial competente valorara esa actuación. Yo como agente debo y tengo que estar muy seguro que los actos que casi siempre son de fuerza contra un ciudadano son legales, porque si no lo son, pago yo. Y una norma dentro del poder del Derecho, dice : “y ante la duda razonable, que valgan los derechos humanos, por encima de las restricciones”.

No sé si puedo contar esto, pero, un vez, unos vecinos nos llamaron una noche de verano, porque estaban matando a una mujer que gritaba mucho, tanto que se oía desde la calle donde los vecinos estaban tomando la fresca. Llegamos y, efectivamente, se oía “¡socorro que me mataaaa!”. Subimos al rellano del piso, aporreamos la puerta gritando “policía abran la puerta de inmediato”. ¿Abrieron? Pues no. ¿Que teníamos que hacer? Pues tiramos la puerta abajo, entramos revólver en mano y ¿qué encontramos? Una escena sexual donde ella estaba atada a la cama y él con un látigo que le estaba dando. Ella misma nos echó una bronca de película. ¿Quién pagó los desperfectos de la puerta? Pues eso. Lo que nosotros pensamos muchísimas veces al ver u oír no es la realidad cruda…Eso se va aprendiendo con muchos servicios.

Labor de prevención del delito

  1. ¿Cómo hace el equilibrio de hacer lo que marca la Ley pero evitando la sanción a toda costa?

La aplicación de la ley ha de ser siempre como último recurso, por eso el agente de policía ha de estar muy bien formado y educado en la práctica de la templanza, porque de su criterio muchísimas veces emana el equilibrio.

  1. ¿Qué objetos son codiciados el día de hoy por los ladrones? ¿Cómo se pueden prevenir delitos de robo?

¿El que más? El dinero. ¿Cómo se previene? No teniendo casi 4 millones de conciudadanos en paro. Voy a dar unos ejemplos. Si el Ilustre y excelentísimo señor gerente de la empresa puede cobrar 80.000€ al mes, el peón más peón de la misma empresa tiene sobrevivir con 600€ al mes, ¿es justo?.

El fallo del capitalismo es que si se acota el salario mínimo interprofesional, habría que poner límite también al máximo como le pasó a Adelle, la cantante inglesa, que cobraba a lo loco. En la época de la dictadura se contemplaba el delito de la usura. Hoy esto ya no existe. Yo soy un trabajador que ahorra, y lo pongo en el banco, por ese dinero me va a dar un 0,2 %. En cambio, si pido un préstamo se me pedirá un 6%. ¿Negocio?, ¿Justo?, ¿Robo? Y casi seguro que, en ese banco, ocurre lo de los sueldos del gerente y el último empleado.

  1. ¿Dónde terminan los botines que roban los ladrones a día de hoy en las viviendas particulares? ¿Cómo puede el comprador saber que está comprando un objeto robado?

Para responder a la primera parte, voy a poner este ejemplo verídico. Tuvimos unas reuniones con un alcalde para unas cuestiones la seguridad de sus urbanizaciones donde vivía gente VIP. Estuvimos mirando soluciones y un día nos llama por otros problemas y, al intentar explicar el tema de seguridad, me corta y dice “no, mira, ese tema ha bajado mucho de volumen y no vamos a tocar nada”. Siguió la conversación y en un momento le dije que si habían identificado a los “presuntos”. Y me dijo que sí, que mayoritariamente eran de la zona del este de Europa. Habían sido militares cuando la guerra y antes de marchar le dije: O sea que “alguien ha ido a hablar con el general” y el tío respondió. ¿Y tú cómo lo sabes? Si pongo que se paga alguna cuota por un servicio y los trabajadores han encontrado otra zona más débil y, aunque sea lejos, pues no pasa nada. Se fleta un barco y en unos container se transporta el botín al otro lado del mundo. Los cacos pobres ya no tienen cabida en este negocio, ahora ya todo es macrodelincuencia.

En cuanto a la segunda cuestión, en catalán hay un refrán que dice ”duros a cuatro pesetas”. El comercio con objetos robados es también robo, estafa o lo que sea, pero no es legal. El comprador tiene que saber que no es el más listo por encontrarlo más barato. Igual mañana se encuentra que le falta algo. Ah, que se me olvidada, y si el vendedor-ladrón, dice que se lo has comprado, automáticamente eres cómplice de ese delito y eso también puede ser un buen follón.

Si en las tiendas chinas se venden las cosas tan baratas, ¿son robadas? Pues parece que no, pero podría decir, o podríamos entender que es un precio más justo que en las otras tiendas. ¿Eso podría tener tipificación en el Código Penal? Pues seguramente no, ya que el mercado se rige por la ley de oferta y demanda, pero como trabajador de una empresa de las caras, ¿no se nos presenta como un trabajo sostenible el nuestro e insostenible el trabajo en las empresas chinas?

  1. Hay algunos ladrones que trabajan para bandas organizadas de delincuentes. Precisamente esos ladrones hacen lo más parecido a un trabajo normal por cuenta ajena. ¿No se debería someter a terapia a los ladrones para hacerles ver que no solo roban un objeto sino el tiempo que ha tardado su propietario en ganar dinero para comprarlo creando así frustración en quien ha invertido ese tiempo?

La organizaciones de delincuencia a gran escala son -¿cómo decirlo?- brutales, o sea, que no son democráticas, ni disponen de sindicatos y la fuerza bruta se impone siempre. Y, por lo tanto, no se conocen denuncias ni de malos tratos ni historias parecidas por parte de los que, en algún momento, trabajaron para esas bandas. Cabría plantearse la pregunta siguiente: ¿Eso es lo que queremos? Según la respuesta, la terapia va a ser para ellos o para nosotros, la verdad sea dicha.

En cuanto a reinsertar delincuentes en la sociedad, tuvimos un casi socio por medio del cual íbamos a quedarnos un campo de entrenamiento de persecuciones con hielo. Este señor nos mostró una compañía de seguridad en las favelas del Brasil para proteger a los familiares de los jugadores del mundo del fútbol. ¿Y quiénes eran los agentes? Pues los delincuentes que, en lugar de perpetrar secuestros, están cobrando un sueldo que pagaban los jugadores a través de la compañía de seguridad. Habría que ver si este modelo puede funcionar en algunos casos.

 La colaboración ciudadana en resolución de delitos

  1. ¿Colabora la ciudadanía a día de hoy en la investigación de crímenes con la policía?

El desvalido siempre va a quien le puede dar ayuda. Si estando un día en tu casa, un pájaro entra en tu casa a través de la valla y tú, rendido después de trabajar, estás dormido profundamente en el sofá y, mientras eso pasa, se va llevando el ordenador, las tarjetas que tienes encima de la mesa del comedor y, al encender un cigarrillo, te despiertas, notas algo raro, hueles algo raro, ves lo que te falta, oyes un ruido en el exterior, te pones el calzado, intentas perseguirlo y no lo encuentras…Vas a la policía para denunciar el caso, y te preguntan ¿por dónde ha saltado? Pues por la verja. ¿Y la verja a qué altura está? Pues a 1,20 m, lo que marca las normas municipales. Pues eso ya no es un robo. Es una apropiación indebida, porque se tiene que escalar 1,40 cm de verja como mínimo y, al conocer ese dato, te vas poniendo contento. Y después, ya más calmado, te pones a pensar, y si tú siendo policía y llevando arma encima te despiertas antes de que el pájaro saliera de tu casa, el tema hubiera podido ser titular de periódico: Asesinado un visitante de su casa a altas horas de la madrugada por un policía. Es un ejemplo, pero hay muchos otros.

Las normas –leyes- no han de ser ni muchísimas ni muy complicadas, han de ser pocas y precisas. La gente de la calle no tiene que ser abogado que conozca el articulado de la ley de memoria. En un año se hacen tantas leyes y, a veces, que se contradicen con las que había hasta ahora, lo cual hace que la vida cotidiana sea muy difícil de controlar. ¿Por qué se hacen tantas leyes? ¿Quien le saca provecho? ¿Y eso es bueno? Yo pienso que no. Tanto cambio solo se hace a instancias y exigencias de quienes se benefician de ello. La democracia dice que puede ser político todo ciudadano de un país, pero no dice que esas personas sean las más listas o entendidas.

¿Por cierto, se está buscando con ahínco y perseverancia a los posibles ladrones de 10 años del PIB de este país? ¡Ah y un detalle!, ¿los chavales jóvenes tienen pistas de por dónde van las sospechas?, y viendo esto ¿ellos han de respetar religiosamente las normas de convivencia social? ¿Tienen que estudiar a fondo para obtener licenciaturas y Erasmus y doctorados, cuando hay quien sin sufrir, molestarse y ni tan solo asistir a las clases, ya disfruta de ellos? Estos ejemplos ilustran un poco el desapego que tiene la ciudadanía hacia la colaboración con la policía, a día de hoy, reducida a su mínima expresión. También es un desarraigo a la legislación vigente que, en muchos casos, entienden como injusta.

  1. ¿Cómo se podría convencer a la ciudadanía para que colaborase más en la investigación de delitos como el hurto, vandalismo, o los asesinatos sin que tuvieren la sensación de ser unos chivatos? 

Si hay resultados positivos, la gente colabora, si el resultado no es bueno, todo cambia

Los equipos policiales que conozco son extremadamente buenos, y con ayudas ciudadanas, pues mejor. ¿Pero a todo el mundo le interesa?

Le voy a poner un ejemplo. En momentos tan delicados como en el ataque terrorista de Barcelona, desde las redes sociales se iban siguiendo los movimientos de los diferentes terroristas y los Mossos de Esquadra iban recopilando datos y elaborando algoritmos de los posibles movimientos y sus probabilidades en esos momentos tan dramáticos. Pasaron esos días, y se constató que, habida cuenta de los múltiples movimientos y mensajes ciudadanos en estado de shock, la ciudadanía respondió de una manera magistral. Por una parte, por los refugios improvisados desde el primer momento para atender a las víctimas que estaban acogidas y acompañadas. Por otra parte, por hacer llegar informaciones a la policía de forma casi anónima desde las redes sociales. Informaciones que la policía tuvo que estudiar. Pero las redes sociales son armas de doble filo. En cuanto a lo ocurrido el 1 de octubre, las redes sociales funcionaron desde el primer momento divulgando vídeos con informaciones. A las 10 horas de funcionamiento, los mensajes en las redes sociales ya estaban, en gran medida, manipulados. Ese es el gran reto de la policía. Hay que saber discriminar entre información y bulo. Cuesta y es difícil. Y en una investigación criminal hay que sopesar toda la información disponible, porque a los pocos minutos ya hay contra-noticias, sencillamente, porque hay partes muy interesadas

  1. ¿Se imagina un programa televisivo como el que existe en Alemania Aktenzeichen XY que pide ayuda a la ciudadanía por televisión para esclarecimiento de delitos? Los índices de esclarecimiento son muy altos.

Resultados efectivos y legales. Tendríamos que tener claro que si a mí me han operado y leo mucho en Wikipedia sobre el asunto, NO SOY MÉDICO. Y no cualquiera es buen médico. Si los jueces han dictado una sentencia y yo estoy en desacuerdo, porque he leído mucho sobre leyes, NO SOY JUEZ. Y no cualquiera es buen juez. Si resulta que las tendencias actuales sobre alimentación están cambiando, y las analíticas médicas de las personas que ingieren un determinado tipo de comida, son buenas, YO NO SOY COCINERO. Y no cualquiera es buen cocinero.

Si resulta que la Homeopatía es una práctica milenaria que trata las enfermedades de manera diferente que lo hacen los fármacos químicos actuales, y con resultados igual o mejor, NADIE HA DE DECIR CUAL ES LA MEDICINA BUENA O MALA. Y no cualquier remedio es buen remedio.

Si eso tan importante está ocurriendo hoy en la sociedad, un cualquiera no puede ser un buen poli.

El preámbulo es muy largo ya y quiero responder a la pregunta diciendo que los equipos investigadores y/o técnicos siempre son realmente muy buenos, en cualquier caso grave. Se descubren montañas de pruebas – y si no se encuentran pruebas , también dicen algo – eso significa que se montan todas las escenas posibles y se analizan una a una. Eso a veces es muy complicado y difícil, y la ciudadanía también aporta sus posibles escenas, parámetros y opiniones. Esto quiere decir que TODO es importante, pero esto aquí ya se hace, no en la tele, pero se hace. Así y todo, si en Alemania ocurre y además se hace en televisión, me parece muy bien, perfecto, pero también puede ser “película” de promoción…. No puedo opinar más porque desconozco el programa.

 La persuasión como arma

  1. ¿Que hace cuando alguien trata de convencerle que no le aplique la ley, por ejemplo cuando ha aparcado mal y obstruye una salida de garaje?

Si no hay perjudicado, no se entiende demasiado. En cada ciudad hay miles de coches infringiendo la ley. El castigo excesivo hace caer la norma.

  1. ¿Cómo argumenta con los que le aseguran que esa ley que les aplica es injusta?

Yo tengo que aplicar lo que está escrito en la ley y lo tengo que hacer de la manera más imparcial y justa. Si alguien cree que la ley es injusta hay maneras de hacer saber a alguien de por encima de uno en la jerarquía policial ese malestar. En cuanto a mí, lo que no voy a hacer es a causar más problema del que hay.

12. ¿Cómo convence a un superior de que lo que le manda te parece injusto, a pesar de que esa actuación, quizás, se encuentre dentro del marco de la ley?

Si a mí me parece injusto pero es legal, es legal, y basta. Se lo haré saber, pero nada más.

  1. ¿Se aprenden en la policía técnicas de desescalación en conflictos?

Cuando estuve en Holanda, ya los jefes de policía de las comisarías municipales podían intervenir en hurtos, (infracciones menores) donde estuviesen involucrados menores. Se recogían las pruebas, se reparaban los posibles daños y todo ello quedaba en la comisaría. Si en niño no reincidía, no pasaba nada. Pero si reincidía, del caso último al primero iban al juez de menores donde se le juzgaría por esos comportamientos.

En nuestro país no se ha avanzado mucho en este sentido. Sí hay negociador de conflictos, pero ha quedado más en manos judiciales, de abogados etc. que de policías. Hay que decir que en conflictos no muy lejanos, el 15M y otros ha habido interlocuciones pero más a nivel personal que institucional.

Labor educativa en los colegios

  1. ¿Para cuándo va a incluir la policía local el carnet de bicicleta para los escolares de primaria? Todos los niños deben aprobar el carnet de bicicleta en muchos países nórdicos y eso implica poder interpretar las señales de circulación.

Ha habido intentos, pero cuesta mucho, para que una persona no docente entre en aulas. Cuesta mucho. También tenemos fama de poco listos, como que solo sabemos poner multas y dar palos.

  1. ¿Para cuándo una colaboración entre policías, jueces de menores, sociólogos y psicólogos en los colegios para educar en civismo rechazando todo tipo de comportamientos perjudiciales para la sociedad?

Hubo intentos, pero tampoco calaron. La docencia del civismo es otra asignatura de las escuelas, pero no la imparten los policías. Las dotaciones policiales no están que digamos sobradas de personal para dar charlas en los colegios de forma puntual. Además, pocos maestros se fían de los policías y, en cuanto un policía entra en una clase, las primeras preguntas son sobre las pistolas o los tiros y eso no es lo que toca. El traje paramilitar con exuberancia de los cinturones llenos de mil cosas es muy peliculero y malo.

  1. ¿Para cuándo excursiones a juzgados donde los escolares puedan ver una vista de un juicio donde se juzga a un joven por robo con violencia y las consecuencias que ello derivan?

No sé. Pero, ¿los padres han hecho la excursión? Una número grandísimo de niños son testigos de separaciones de matrimonios con uso de fuerza bruta que nos tendría que aterrorizar…pero no. Mire, recuerdo que en la clase de tercero de primaria nos llamaron para tener reunión de padres debido al bajón de rendimiento de los niños. Supimos que de 22 niños, 16 habían sufrido separación de sus padres y muchos de ellos con escenas chungas. ¿Nos sorprende de se hagan bulling, se chuleen, o cosas similares? Si el ochenta por cien de ciudadanos de España consume drogas, ¿que van a hacer nuestros niños?

En Estados Unidos, la gente tiene montañas de armas en casa, salen a disparar con la familia los fines de semana….un chaval en época de adolescencia, con asignaturas supendidas, con fracaso del primer amor, con problemas de dinero, con presiones de barrio, etc. tiene a mano una dos o tres armas. ¿Es fácil liar el follón? Y si además los educa un “personal coaching” que sea cercano a otras realidades sociales del otro lado del mundo….¿podríamos decir que estamos frente a un posible problema de gran envergadura? Pues sí.

Había oído cuando empecé de policía que los chavales que habían robado una bicicleta cuando eran jóvenes, tenían muchas posibilidades de acabar robando coches. No me lo creí nunca, pero sí que es cierto que siempre hay un comienzo.

  1. ¿Para cuándo concienciación con datos policiales verídicos sobre los gastos que ocasionan el botellón y las gamberradas posteriores a la ingesta de alcohol y drogas a las arcas del ayuntamiento?

Apliquemos la misma respuesta que en la anterior

Las condecoraciones

  1. Usted fue condecorado. Cuéntenos por qué fue condecorado y qué beneficios le trajo a usted esa condecoración.

La verdad es que he sido condecorado dos veces, una por la ayuda que intenté dar a Mossos de Escuadra en el despliegue de Girona, una condecoración policial, pero sin más, ni paga, ni nada más.

La segunda es un llavero que era una condecoración colectiva por el equipo de seguridad de un Rallye Costa Brava y la organización mundial de Rallyes. Nos condecoraron con el llavero en una cena en Barcelona a la que asistieron representantes de municipios y Real Automóvil Club de Catalunya. Gracia, pues sí, ¿pero más? Pues no. Hoy hay una medallitis que abochorna. Se ponen medallas por los años servicio o por mil historias que a mí no me parecen relevantes. La condecoración es militarista y anacrónica, pero bueno es mi opinión, “no more”.

  1. Seguro que siente la condecoración como un honor. ¿Qué opina sobre la condecoración de Billy el Niño, todavía vigente a día de hoy y todos los beneficios económicos que conlleva?

Los escolares americanos a partir de ahora ya podrán llevar armas al colegio por si alguien les ataca.

  1. ¿Entiende usted que la gente tenga verdadero pánico a la policía nacional y a la guardia civil? ¿este miedo es justificado?

No, eso también es anacrónico. Los delincuentes de verdad, no sienten nada. Solo que si ven alguna gorra cambian de teatro. Yo conozco muchísimos agentes de la Guardia Civil y siempre me he entendido a la perfección con Policía Nacional y con Mossos de Escuadra también. Por cierto, un grupo importante de policías, -había policía Nacional y también Guardia Civil-, estuvimos dando clases en el curso elemental de 9 meses en el Instituto de Seguridad Pública de Catalunya en Mollet del Valles donde impartíamos deontología policial y derechos humanos y estuvimos colaborando 10 años. Las películas han hecho daño a muchos, a los polis y a los que no quieren a los polis.

  1. ¿Qué mensaje se traslada a la ciudadanía cuando el Ministerio del Interior quiere condecorar a los miles de miembros de FSE que estuvieron destinados a Barcelona y se alojaron en los barcos piolines con motivo del referéndum del 1 de Octubre?

¿Cómo decías que nos miraba la gente a los policías? ¡Qué mal trato tuvieron esos compañeros que los metieron en unos barcos destartalados y en mal vivir constante! En Canadá han hecho tres votaciones, que se han perdido siempre, pero se han cuidado de no maltratar a la policía montada del Canadá.

Por favor…

Preguntas íntimas

  1. Qué opina de un ladrón a lo Robin Hood como Lucio Urtubía?

¿Eso es una pregunta íntima? Un ladrón es un ladrón, guapo, listo, pijo, rico, o lo que sea, y de todos estos hay y muchos. Ese tema está claro.

Una duda íntima, podría ser ¿por qué el animal humano trata como un delincuente al que usa el traje que tenía cuando vino al mundo al irse a bañar a una playa? ¿Alguien ha contado cuánta legislación y normas hay sobre el tema? Ya no digo nada sobre la enfermedad de Noé, que ilustra muy bien que no sabemos tratar a nuestra compañera,….pero al gato….a mi gato? Que nadie se lo mire, ese ya tiene más derechos que un “negro”.

Una cosa que sí tengo que añadir después de toda esta narración sí es una cuestión íntima. Solo me ha faltado agradecer a los médicos de SANT PAU de Barcelona, que me resucitaron de una muerte casi segura, unos sanitarios públicos que están salvando y ayudando a congéneres a que su vida no termine súbitamente. Solo hay agradecimiento, no hay dinero para pagar su esfuerzo. Otro esfuerzo a agradecer es con amigos como Josep Jover y Carles Sánchez que durante estos años me han mantenido dentro de espacios policiales europeos o nacionales, donde he ido metiendo la nariz y poniendo al día conceptos que siempre me han interesado. Y que a veces me ha llevado a intermediar para intentar solventar problemas de seguridad, pero a título personal e íntimo y, cómo no, gratis.