Entrevista a Ramón Cotarelo

Entrevista a Ramón Cotarelo

Catalina de Erauso | Entrevista a Ramón Cotarelo

Estará de acuerdo conmigo que España es un esperpento. En esta entrevista le preguntaré sobre algunas cuestiones que tienen que ver con la situación política actual. Le pediré que me responda en lenguaje apto para todo el mundo. El objetivo que perseguimos en El Hurón es que llegue a todos los públicos.

La crisis política de España

  1. Los dos partidos que suman el 60% de los escaños están involucrados en casos de corrupción de dimensiones astronómicas. Si quien redacta las leyes es un delincuente, ¿qué valor tienen esas leyes?

 Ninguno. Ya no lo tenían de antes. La misma Constitución es producto de un régimen de delincuentes inaugurado el 1º de abril de 1939 que llega hasta ahora. Es una cuestión de legitimidad. Una Ley de Memoria Histórica real tendría que declarar nulos todos los actos jurídicos del franquismo incluida la transición con una “ley de punto final” (Ley de Amnistía de 1977) 

  1. ¿Tiene consecuencias diferentes el incumplimiento de la ley si este lo practica quien redacta las leyes o si es otra persona normal y corriente?

Obvio. A la vista está.

  1. Para los que no entienden de leyes. Cuando un delito ha prescrito y los acusados se han enriquecido ilícitamente de ese delito, ¿deben devolver ese dinero robado?

Formalmente, no. Pero no debería haber prescripción para los delitos de corrupción. Ni indultos.

  1. ¿Cómo se explica desde el punto de vista sociológico que se pueda estar hostigando a toda la ciudadanía con recortes brutales de derechos y esta asuma su destino con muy pocas protestas?

La explicación está en “El discurso de la servidumbre voluntaria”, de Etienne de la Boètie, en el siglo XVI. El tirano se rodea de una oligarquía de beneficiarios directos y estos de otros y, entre los dos, sojuzgan, amedrentan, explotan a la población. Es el “franquismo sociológico”.

  1. ¿Qué opina de la bragueta de Agramunt? ¿Le representa a ud. un político de esa catadura moral?

Ni él ni ningún otro político o política española.

  1. A día de hoy, ¿sirve de algo votar en España?

En España, no. En Catalunya, sí. 

El periodismo

El periodismo español ha sido tildado de periodismo de bajísima credibilidad por Transparency International. Si la gente quiere informarse sobre asuntos que les afectan o afectan a su entorno ¿dónde se pueden informar? ¿Tenemos que volver a aquella buena costumbre en época franquista de escuchar Radio París?

Hoy es más fácil. Basta con navegar por las redes y tener discernimiento.

  1. En vista de las presiones que sufren algunos periodistas en RTVE o en algunos periódicos antaño referentes para ocultar asuntos de actualidad, ¿no valdrían acciones como las que perpetraba Radio Popular de San Sebastián cuando metían en la cárcel a Mariano Ferrer? Su programa matinal de 8 a 9 solía estar callado.

Hay muchas formas de protestar. Lo esencial es recurrir a ellas. No dejar pasar una.

  1. ¿Por qué no hay ningún periodista como Günther Wallraff en España? ¿Serviría de algo?

Creo que los hay, pero les falta audacia.

  1. Hay tertulianos con sueldos millonarios que han sido condenados en numerosas ocasiones por publicar falsedades contra algunas personas. ¿Cómo cree que esos periodistas condenados pagan las multas que se les ponen? ¿No debería quebrar un periódico si es multado continuamente?

No son tantas las condenas como parece. Ni tan altas. Luego, los medios del régimen reciben subvenciones y dineros de los fondos de reptiles que controla el gobierno de delincuentes del PP.

  1. Hay opinadores como Jiménez Losantos que han amenazado con matar a personas de Podemos, ¿por qué cree que la fiscalía no actúa de oficio en estos casos?

Muchas veces son las partes perjudicadas quienes deben interponer la querella pertinente y no hay acción de oficio. Otras, en que sí habría acción de oficio no actúa porque la justicia en España es de clase y los fiscales coinciden ideológicamente con los presuntos delincuentes.

  1. Visto desde la distancia, ¿cómo valoraría el periodismo que hacía EGIN, Kalegorria o Ardi Beltza?

De buen periodismo.

  1. ¿Cree que la desvergüenza de faltar a la verdad es consecuencia del plan ZEN urdido en el Ministerio de Interior en la época de Felipe González y practicado hasta la saciedad por casi todos los medios? Ayer mismo leí que El Mundo publicaba que la policía había interceptado comunicaciones de teléfono a los chicos de Alsasua que insinuaban que el ataque era premeditado cuando los peritos de la GC lo desmintieron tajantemente.

Puede ser producto del ZEN. Me falta información. Pero los franquistas no necesitan ZEN alguno para sus fechorías. Las hacen espontáneamente.

  1. ¿Faltan periodistas valientes como Pepe Rei o Mariano Ferrer que han pasado por la cárcel?

No es muy convincente animar a los demás a ir a la cárcel. Primero debe uno mirar qué hace uno mismo en donde esté y qué hace a su vez..

  1. ¿Sirve de algo el código deontológico del periodismo en España?

No.

El mercado laboral

  1. En España se firman, a día de hoy, contratos de trabajo por días. Se ha llegado a tal nivel de frivolidad que hay empresarios que exigen en cláusula contractual que sus trabajadoras mantengan relaciones sexuales cuando les venga en gana a ellos. ¿Qué reflexión hace usted al respecto?

Consecuencia de las reformas laborales de Zapatero/Rajoy. Y lo de las relaciones sexuales no es de extrañar. El trabajo es el lugar en el que se producen más abusos machistas, después del matrimonio.

  1. Por una parte, cientos de miles de jóvenes han abandonado España para encontrar trabajo fuera de España y por otra parte tenemos políticos locales en pueblos de poco más de 10.000 habitantes cobrando 50.000 euros anuales. ¿Qué se le pasa por la cabeza cuando compara estos dos datos?

Mejor será que no lo diga para tener la fiesta en paz.

  1. Los campos de concentración nazis estaban coronados con el lema de “El trabajo te hace libre”. ¿Es el trabajo quien hace libre al hombre?

Claro que no. Pero es una pregunta que no puede contestarse sencillamente porque es complicada. El trabajo alienado (o sea, el que hay que vender para vivir por un salario) jamás hará libre a nadie. EL trabajo como actividad creadora y transformadora de la naturaleza sí libera a la humanidad y lo haría mucho más si, a su vez, pudiera liberarse de las relaciones sociales de explotación.